lunes, 26 de julio de 2010

Lluvia


No tienes dientes o luces que me acerquen. Me habitas. Eres el nexo sutil que envejece una taza de café y un recuerdo. Digo nexo porque no me atreví a decir ensueño.
Hay algo frágil en tu vidrio pausado que se rompe sin estruendo y sin aviso. No hace falta avisar lo inevitable cuando no se tiene tiempo de llorar o de decir adiós.
¿Podrá el océano jamás trepar a las ciudades? ¿desposarte en la nave de un templo vacío, mientras ángeles de yeso se descubren implorantes a la turbulencia lenta de las aguas?

No hay comentarios.:

Safe Creative #1010250010086