¿y qué era antes del abismo?
Las almas, una contra otra;
la comunión de la amistad,
el abrigo de sabernos presentes,
el abrigo...
Pero aquellas imágenes añejas,
hoy, aquí, son dolor:
evocaciones que se empañan
con el llanto más amargo.
Anhelo ese pasado,
y las horas se detienen
caprichosas,
a observar la derrota de mi alma.
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