miércoles, 28 de julio de 2010

CXV


¿Y qué importa?
Si todo es vano.
Si cada cosa existente
se humilla a sí misma,
si todo desciende
y se rebaja y cae
y sumérgese en el fango,
en las cloacas,
los salivaderos
y los vomitivos pilares
de la hipocresía.
Si el asco
nos saluda por la calle
y le damos la mano,
si hablamos pensamientos
trasvestidos y erigimos
la mueca de los dientes,
sonrisa cariada de vinilo
que hiede como niño muerto,
como nuestras almas:
ahogadas, corrompidas,
infectas por el miedo
a nuestra muerte,
al fracaso, al olvido,
a ser usadas
sin antes haber usado.
Y entonces gritan,
ahullan, braman,
desatan la furia,
el espanto,
el horror de sus fauces avarientas,
de sus brazos leprosos,
de sus piernas amputadas con gangrena,
sus barrigas hinchadas repletas de gusanos
que revientan sin pudor en nuestra cara,
salpicándonos los poros, las pupilas,
los pulmones, la lengua entumecida
por el hambre de las almas y los cuerpos.
Hambre de antiguas verdades olvidadas,
hambre de simpleza, de razón.
De librarnos del agobio
de esta vida inútil.

No hay comentarios.:

Safe Creative #1010250010086