domingo, 18 de octubre de 2009

CXVII



Tuve un anhelo,
un hálito crepuscular
que anunciaba
un tiempo nuevo,
plagado de
belleza elemental.

El bosque estaba
tan cerca...
las amarras sueltas
me incitaban,
la extraña levedad
desalojaba el tacto
de mi piel, raída
en el temor anciano
de la carne.

Todo estaba ausente.
Todo excepto el bosque,
con sus árboles añosos
y las aves del encanto;
con su hierba fresca,
con su tierra exacta.

Y allí la pena
no posaba su mirada,
ni osaba el hambre
presentarse;
evitado era el lugar
por el dolor
y por el miedo,
por la ira
y por la muerte...

Un rumor simple,
de eterna levedad,
de sinuosas armonías;
un murmullo elemental
de creación, indecible,
era el acto de perpetuo.

Y todo, todo
era mi anhelo
y nada más...
un vago crepitar,
un fuego lejano,
la hoguera
donde fueron consumidos
los sueños rotos
de mi alma.

18, 28 y,29.07 y 15.08.1998

No hay comentarios.:

Safe Creative #1010250010086