Saturado.
Saturado por la nada,
el silencio, la quietud,
las vísperas, ayeres
y mañanas.
El hastío suele
recubrirme los poros
y evitar que yo decante
los detritos de la espera.
La final disolución del alma
llévase consigo al cuerpo entero,
que se funde en su aniquilación
y se disgrega en el olvido.
26.07.98
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