Nada entonces...
Porque cunde el vacío,
porque la sombra crece,
porque ya no queda luz.
Es lo que es.
Será lo que es hoy
y nada más.
Porque el fuego,
antes de extinguirse,
consumió la vida.
Perplejo, incrédulo,
absorto, obnubilado.
Arrojado al vacío,
dejado entre la nada.
Ya pasó, corazón mío,
alma mía...
alma mía...
Era eso lo que había
y nada más.
No hay comentarios.:
Publicar un comentario